Sevilla y el Guadalquivir. Un Nuevo Modelo de Ciudad

Sevilla está necesitada de un horizonte de progreso e ilusión que sitúe a la ciudad entre las principales capitales europeas, y especialmente entre las que lideran el modelo de ciudad del tercer milenio, es decir, aquellas que son capaces de conciliar sus aspiraciones sociales y culturales con el crecimiento económico y la biodiversidad.El Parque Marisma de Tablada reúne todas las cualidades para lograr ser un nuevo modelo de ciudad. MT no es un parque cualquiera, ni siquiera un parque fluvial. Es mucho más. Es un gran espacio de agua que se adentra en la ciudad. Es un espacio de biodiversidad que coquetea con un casco urbano. Es una recuperación de aquellos valores que hicieron de Sevilla la capital del nuevo mundo: el agua, el océano, el horizonte sin límites…

El Parque Marisma de Tablada no es ni siquiera un ecosistema de marisma. Es una gran lámina de agua con capacidad de dar vida a una ciudad milenaria que se adentra en un nuevo siglo escasa de ideas. Es un espacio de agua que inunda la ciudad de vida, cultura, biodiversidad y toda una nueva forma de entender el progreso.

Con el Parque Marisma de Tablada se proporciona a Sevilla un elemento diferenciador, poco común y de gran significado económico y social, y que en función de su carácter sostenible, otorga a la ciudad una notoriedad especial, singular, única.

El Parque Marisma de Tablada está dotado, además, de unos perfiles y singularidades capaces de aglutinar las opiniones y sensibilidades más divergentes de la ciudad, razón por la que va a erigirse en motor de ilusión y consenso de los distintos foros sociales, políticos, económicos, culturales, etc. Será el distintivo de la Sevilla del futuro, su elemento más significativo de proyección y motor de atracción nacional e internacional.

pepemontero

4 comentarios en “Sevilla y el Guadalquivir. Un Nuevo Modelo de Ciudad”

  1. Sara dijo:

    “Marismas de Tablada” es una iniciativa muy atractiva que reúne sin duda los ingredientes necesarios para ilusionar a un gran número de sevillanos. Enhorabuena a los creadores de este excitante proyecto… ¡¡y mucho ánimo!!

  2. José Montero dijo:

    Así es, Sara. Mil gracias por tu apoyo. En ningún momento se me hubiera ocurrido calificar de excitante al proyecto, pero conforme pasan los días, cada vez le viene mejor el adjetivo. En Sevilla necesitamos un nuevo horizonte de ilusión, de estímulo. Desde el 92, la ciudad no ha encontrado otra ilusión parecida, y estamos aburridos, estancados en disputas sobre el metrocentro, el carril bici o Mercasevilla. Marismas de Tabalada puede ser, sin embargo, algo nuevo, excitante, que despierte a la ciudad de su largo letargo, y destape la ilusión una vez más.

  3. José Luis Yela dijo:

    Me parece un proyecto muy interesante, aunque he de terminar de leer todos los detalles para dar una opinión más fundamentada. En cualquier caso, me llama la atención ese discurso, tan extendido hoy día, sobre la necesidad de hacer de lo propio lo principal (”… entre las principales capitales europeas”) y de convertir el modelo de organización propio en exportable a otros (”… entre las que lideran el modelo de ciudad del tercer milenio”). Me temo que ese discurso está enraizado en una filosofía que se encuentra justo en las antípodas de lo que el mundo necesita para hacerse realmente sostenible. Si la ciudad está aburrida y estancada, siendo lo que es, ¿por qué no se dedican los sevillanos a disfrutar de su propia esencia, en vez de poner sus miras en futuros que pueden ser dudosos o discutibles? ¿Va a perder el andaluz esa característica tan suya del disfrute por lo cotidiano, por lo presente? Saludos, JL Yela.

  4. José Montero dijo:

    Efectivamente, estoy de acuerdo en que no es buen discurso, ni siquiera una aspiración digna, la de hacer de lo propio lo principal. La idiosincrasia es, precisamente, uno de los elementos que hacen posible la sostenibilidad. Pero la sostenibilidad es también progreso. Y tristemente, parte de la idiosincrasia de Sevilla está traicionando actualmente nuestros anhelos de crecimiento. A mi entender, Sevilla está llamada, por su historia y capacidades, a ocupar un lugar entre las ciudades del futuro, donde las aspiraciones sociales y culturales convivan con el crecimiento económico y los recursos naturales. Ése es nuestro horizonte, donde también cabe nuestra capacidad por disfrutar de lo cotidiano, un valor nada desechable. Nuestro modelo no es el progreso a cualquier precio, sino el que incluye (y refuerza) lo propio. Quizás la formulación de la comparación puede resultar engañosa en este caso. Pero la realidad es que con este proyecto de recuperar la historia mareal del río Guadalquivir buscamos un modelo de ciudad que hoy no tenemos y que, a nuestro entender, será el de las ciudades del futuro. Y, por supuesto, reflexiones como ésta de JL Yela, nos ayudan a hacerlo mejor. Gracias. Saludos, JM.

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