Ayudas creativas para los afectados por las inundaciones del Guadalquivir
9 de Marzo de 2010
José Mª de Cárdenas
No es nuevo el riesgo de inundación en muchas zonas de nuestra comunidad, y especialmente en el cauce del Guadalquivir y sus principales afluentes, que andan desbocados estos días conduciendo cientos de hectómetros de aguas de lluvia hasta su desembocadura en Sanlúcar.
Lo que si es cada vez más frecuente es que estas inundaciones afecten a zonas ocupadas por viviendas, lo que no significa que sean zonas residenciales.
Hace décadas, los ríos en las crecidas ocupaban las zonas urbanas o los cascos antiguos de las ciudades. Las defensas construidas y otras medidas de protección lo evitan hoy en día…
…pero cuando ahoran crecen, las aguas se limitan a ocupar zonas de protección…¡de los ríos!… que esta vez han sido ocupadas por las construcciones.
A la vista de cómo se puede inundar el valle del guadalquivir en los próximas décadas por el cambio climático (en la imagen asuminedo 6 subidas de 50 cm) es fácil imaginar que cada vez vamos a tener que enfrentarnos a estas riadas.
La propuesta de dejar que parte de Tablada se inunde ayudaría a mitigar el efecto de las inundaciones en las áreas más cercanas. Y actuaciones como las que en la actualidad se desarollan en el Charco de la Pava, por el contrario, aumentarán dichos efectos.
Hoy es además noticia que las administraciones han decidido colaborar aportando fondos para ayudar a las familias a soportar los daños económicos sufridos, incluyendo a todos los afectados, incluso a aquellos que de manera ilegal ocupan estas zonas de riesgo. En estos momentos de emergencia, seguro que lo más importante es solucionar el drama personal de los que han perdido parte de sus bienes por la crecida de los ríos. Pero no estaría de más pensar cómo destinar esa inversión de dinero público a algo más que reponer a cada familia lo que las aguas se llevaron. Se debería pensar en cómo evitar que estas ayudas económicas se tengan que repetir cada cierto tiempo.
En el marco del cambio climático actual los periodos, además serán más cortos, se harán insoportables para cualquier administración. Cuando andamos buscando una nueva economía más sostenible, se hace imprescindible evitar indemnizaciones condenadas a ser cíclicas.
Quizás cabrían otras medidas más creativas…:
1. A corto plazo, quizás sería mejor ayudar a las familias afectadas a financiar la compra de una nueva vivienda fuera del las zonas de riesgo, de esas ya terminadas y sin vender que abundan tanto hoy en día.
2. Nos acordamos de nuevo del proyecto “Guadalquivir Turístico”, donde pueden tener sentido los enclaves afectados que, controlados por la administración pública, se conviertan en receptores de turistas y nuevas actividades económicas. Sacar de allí a pequeños propietarios puede resultar más fácil en el marco de esta actuación de la Consejería de Turismo, quizás en colaboración también con la de Medio Ambiente.
3. Si son propietarios de suelos inundables se les podría ayudar a encontrar otros usos compatibles con esta situación que les permitiera sacarles otro rendimiento económico que no fuera el residencial.
4. A medio plazo cabe planificar el territorio mejor y acometer los cambios necesarios administrativos o técnicos en las riberas para protegerlas, no de las inevitables avenidas, sino de los ocupas..Sancionar a los infractores, obligarlos a abandonar sus posiciones, y por qué no, demoler antes de la llegada de las próximas inundaciones.
Todo mejor que tener que seguir invirtiendo dinero público en contra de la naturaleza.
