¿QUÉ PROPONEMOS?

Marismas de Tablada es una propuesta que intenta conciliar los intereses del Río Guadalquivir con las necesidades de la Ciudad de Sevilla. Proponemos, compatibilizando el parque forestal recogido en el PGOU, reactivar en Tablada un ecosistema fluvial para así, con el río como protagonista, generar nuevas actividades relacionadas con la naturaleza, la fauna, equipamientos públicos y otros servicios necesarios. Todo ello en el marco de un nuevo modelo económico más justo socialmente y más respetuoso con el medio natural.

Aprovechando la situación central de Tablada dentro del sistema metropolitano, la idea aspira a consolidar no sólo una nueva identidad medioambiental para Sevilla, sino también para San Juan de Aznalfarache, Gelves, Coria del Río y otros pueblos de la ribera y del Aljarafe. Ciudades que, sin renunciar a su historia, miran con decisión hacia el futuro.

Para articular la propuesta, hemos trabajado en tres líneas básicas:

HISTORIA

El Río Guadalquivir es un hilo que nos conecta al pasado.

En la antigüedad Sevilla formaba parte de un sistema vinculado al mar, el lago Ligustinus. En su devenir, el río se ha transformado, pero estas zonas que estuvieron inundadas aún mantienen la memoria de las mareas. Sevilla, San Juan de Aznalfarache, Gelves o Coria de Río son las orillas de Tablada.


NATURALEZA

El Río Guadalquivir es un hilo que nos conecta a Doñana.

El agua, un bien cada día más escaso, es el soporte de ecosistemas de excepcional riqueza y biodiversidad. El encuentro con científicos nos revela las carencias de un río con desequilibrios palpables, pero que también posee potencialidades no aprovechadas, entre ellas, el estar situado en la travesía de una de las grandes rutas continentales de migración de aves. Tomar conciencia de estas singularidades y trabajar con los recursos propios que lo convierten en un lugar único, no son solo una oportunidad sino una necesidad.



ECONOMÍA SOSTENIBLE
El Río Guadalquivir es un hilo que nos conecta al futuro.

Esta reflexión aspira a convertirse en un nuevo modelo de hacer las cosas en relación al territorio, la ciudad y la naturaleza. Pero para que prospere, ha de encontrar una retroalimentación que lo haga sostenible a nivel social y económico. En este sentido, la propuesta alberga valores reseñables como su reducido coste de ejecución y mantenimiento. Generará riqueza a través de las actividades que puede soportar, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de nuestro entorno. Igualmente aspira a transformarse en un polo de atracción del emergente turismo ornitológico.